En el suroeste antioqueño existe una provincia de habitantes orgullosamente “montañeros”, conocida como la cuenca del río San Juan. Esta región une a Jardín, Salgar, Betania, Hispania, Andes y la llamada “Cuna de Arrieros”: Ciudad Bolívar.
Somos montañeros porque nuestro relieve es altamente quebrado y sinuoso, con profundas hondonadas y cañones, escasas mesetas y altiplanos pequeños que limitan con grandes depresiones y laderas de montaña de altas pendientes.
Arrieros: Hacedores de caminos
Bueno, sin más tecnicismos, les hablaré un poco de lo que he conocido durante mi proceso de aprendizaje como operadora de turismo local de Ciudad Bolívar.
Siglos atrás, antes de la conquista, esta zona estaba habitada por tribus indígenas derivadas de los catíos, conocidas como Marupes y Chamíes. Aún hoy no se encuentra mucha información sobre qué ocurrió con ellos.


Antes y después de la conquista.
Según historiadores, hacia el año 1500, por esta región pasó la expedición del licenciado Juan Badillo en dirección al sur. Otros aseguran que el capitán Francisco César encontró la muerte en estas tierras mientras buscaba la ciudad indígena de Corí.
Tras la crueldad de los conquistadores y el exterminio de los pueblos indígenas, la región permaneció desierta durante casi toda la época de la Colonia.
Guaqueros, oro y colonización
Años más tarde, hacia 1800, guaqueros titiribiseños llegaron a la ribera del río San Juan en busca de una tumba indígena que, según los rumores, contenía mucho oro.
Cincuenta días después la encontraron, y sí: se llevaron el oro.
Al volver a Titiribí se corrió el rumor de que la ribera del río San Juan poseía tierras fértiles y abundantes, lo que animó a varios titiribiseños y habitantes de otros municipios a explorar y comenzar la colonización de estas tierras.


Las rutas que fundaron un pueblo
Otra versión cuenta que arrieros llegaron a estas tierras buscando una salida al mar para comercializar tabaco y otros productos.
La primera ruta los condujo hacia el actual corregimiento Farallón, pero las grandes peñas, la selva densa y los árboles antiguos los obligaron a buscar un camino alterno.
La segunda ruta, la que hoy atraviesa Ciudad Bolívar (vía Medellín–Chocó), bordeó la montaña y permitió finalmente alcanzar su objetivo.
Ciudad Bolívar: puerto de montaña
Así se funda Ciudad Bolívar como un pequeño puerto de arrieros, agricultores, artistas, escritores y una comunidad profundamente católica.
En su proceso de colonización y reparto de tierras ocurrieron muchos hechos que más adelante —si siguen pendientes de este blog— iremos caminando con calma.
Entre esos hechos se cuentan guerras civiles, intentos de convertirse en distrito, divisiones territoriales y, en épocas más recientes, una tasa de suicidios que llegó a estar por encima del promedio nacional. Nombrar esto también es parte de caminar el territorio: entender que los pueblos no solo se fundan con rutas y comercio, sino también con heridas, silencios y memoria.





[…] años viajé con un grupo de jóvenes pertenecientes a Jardín, Andes y otros, como yo, de Ciudad Bolívar, a la comunidad de San Lorenzo en Caldas para celebrar un Inti Raymi. Fueron 3 días y dos noches […]